Los pueblos costeros más bonitos de Marruecos

Los pueblos costeros más bonitos de Marruecos

¡Los pueblos costeros más bonitos de Marruecos para visitar!

Essaouira: la meca del surf en Marruecos

En primer lugar, Esauira es uno de los pueblos costeros más bellos de Marruecos. Situada a 150 kilómetros de Marrakech, esta ciudad de 80.000 habitantes se ha convertido en el destino estrella del surf. Su aire cosmopolita y su trazado europeo, en forma de cuadrícula, contrastan con los antiguos bastiones y la arquitectura de una medina con historia. Ahí reside el encanto de Esauira: en la mezcla, en la serenidad del mar, en el bullicio de la ciudad.

Bendecida por el encanto del Atlántico, Esauira no solo presume de una medina declarada Patrimonio de la Humanidad. También es el lugar perfecto para demostrar tus habilidades con la tabla. Sus fuertes vientos alisios y sus hermosas playas de arena dorada la convierten en el escenario ideal para practicar deportes acuáticos como el surf y el windsurf.

Cuenta con una gran comunidad surfera, y esto se nota no solo en las playas de la zona, sino también en la cantidad de tiendas especializadas en la propia medina», afirma Marina Comes. Sin embargo, no solo es la ocasión perfecta para unirse a un grupo de apasionados por este deporte acuático, sino también una gran oportunidad para conocer a más gente con la esencia de las excursiones en camello por Marrakech.

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Su buen clima y sus famosas playas hacen que pasear por su medina en verano no sea tan tranquilo como en otros pueblos costeros menos concurridos. Pero su belleza, carácter e historia la convierten en una visita imprescindible en cualquier ruta por el sur de **Marruecos**”, afirma la influencer de viajes.

¿Por dónde empezamos? Essaouira paso a paso

Según Marina Comes, estos son los consejos que debes tener en cuenta si quieres aprovechar al máximo tu viaje a Essaouria, toma nota:

En primer lugar, entre en su luminosa medina por una de sus dos puertas monumentales y pasee por sus alegres y amplias calles, repletas de galerías, tiendas de artesanía, cafés y restaurantes para todos los gustos.

Disfrute de un té morisco mientras contempla escenas cotidianas desde una de las soleadas terrazas de la plaza Moulay Hassan.

Cruza la puerta de la Marina y pasea por el puerto, donde se apilan las cajas de los pescadores locales. También puedes visitar los astilleros artesanales (aún activos).

Pasee por la Rue Skala (la calle paralela a la muralla que atraviesa el casco antiguo) y desemboque en la Skala de la Kasbah, la famosa plaza-fortaleza de Esauira, rodeada de murallas con cañones que apuntan al mar. Desde allí podrá tomar fotos preciosas.

Asilah: una medina para mujeres bohemias

En el norte de Marruecos, encontramos una ciudad donde el azul y el blanco son los verdaderos protagonistas. Bañada por el océano Atlántico, las murallas de este rincón de esencia pesquera esconden una de las medinas más encantadoras del país. Asilah es capaz de cautivar a cualquiera con su brisa salada, sus rincones coquetos y el arte que inunda sus estrechas calles. Sin duda, uno de los pueblos costeros más bellos de Marruecos.

“Todos los años, en verano, generalmente en agosto, se celebra el Festival Cultural Internacional de Arcila. Sus calles se convierten en una exposición de arte al aire libre, acompañada de conciertos y actividades culturales de todo tipo”, comenta Marina Comes.

Playas espectaculares y una ciudad que rezuma arte por los cuatro costados.

“Asilah tiene un toque bohemio que la distingue de otras ciudades marroquíes. **La considero la Tarifa marroquí**. A tan solo 46 kilómetros al sur de Tánger, es una opción perfecta para quienes prefieren escapar del bullicio de la ciudad”, comenta la viajera. Marina Comes recomienda alojarse en uno de los espectaculares riads de la medina. Así, podrá disfrutar del ambiente cultural en verano en este “refugio de artistas e intelectuales”.

¿Qué tal esos inspiradores paseos al atardecer? Queridos viajeros, lejos de la cala abarrotada que encontrarán al pie de su medina. Si caminan un poco más, les espera una inmensa playa de arena fina y absoluta calma. «Asilah tiene kilómetros de playas semi-vírgenes, tanto al norte como al sur, donde caminar solo en pleno agosto es casi una garantía, además de un lujo», dice Comes.

Dakhla: entre dunas y lagunas

Gracias a su ubicación, en el extremo sur de Marruecos, Dajla se resiste a ser conquistada por el turismo de masas. Convertida en uno de los lugares más populares para surfistas, kitesurfistas y windsurfistas, cuenta con algunas de las playas más impresionantes del país.

En palabras de Marina Comes: “Situada a orillas del Atlántico y rodeada por las blancas dunas del Sahara, cuenta con una serie de lagunas azules que se forman entre las dunas y son un auténtico espectáculo para la vista del viajero”.

La tranquilidad era esta: bienvenidos a Dakhla.

Costas escoltadas por acantilados de película, paisajes que fusionan a la perfección el azul del mar y el color crema de la arena. Si buscas un destino donde la naturaleza te sorprenda a cada paso, para contemplar la belleza en su estado más puro, Marrakech Camel Trips te sugiere pasar unos días en Dakhla. «Hay una oferta hotelera de calidad para lo poco explotada que está la zona. Todo gira en torno al turismo de playa y los deportes acuáticos, pero de forma sostenible y a muy pequeña escala», explica Marina Comes.

Sin duda, una de las zonas más vírgenes del país en cuanto a turismo y muy interesante. Incluso para quienes no practican deportes acuáticos y buscan unos días de playa en un Marruecos más informal e internacional de lo que imaginan, concluye. Viajes al Desierto Marruecos.

Legzira: imágenes de otro mundo

Hay pocos paisajes marinos tan espectaculares como el de la playa de Legzira. Un arco de piedra rojiza (el otro desapareció en 2016) y un mar que baña la arena con fuerza son motivo suficiente para poner rumbo a Marruecos este verano. Aunque bien podría ser un rincón de Marte, Legzira, que Marina Comes encontró incluso más espectacular que **la playa de las Catedrales de Galicia**, de belleza similar, se encuentra a 11 kilómetros de la ciudad de Sidi Ifni y al sur de Agadir.

“Tengan en cuenta que el oleaje en esta playa suele ser fuerte. Así que el mejor momento para disfrutarla al máximo es cuando la marea está baja”, aconseja Marina Comes a los bañistas.

El secreto mejor guardado de Sidi Ifni

Salpicada de algunas casas tradicionales de pescadores y resistiéndose a la colonización de las toallas, esta maravillosa playa es tan tranquila como salvaje (perfecta para viajeros con el gen b de «Marrakech Camel Trips», como tú). Sus aguas son solo aptas para los surfistas más atrevidos y experimentados. «Cabe destacar que el acceso a esta playa no es fácil, ya que está rodeada por una meseta y la única manera de bajar a la arena es por el lecho de un torrente de considerable inclinación», confiesa la influencer.

Reserva tu tour por Marruecos y visita los pueblos costeros más bellos de Marruecos.

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